miércoles, 4 de enero de 2012


Todos los días tienen ese instante en que me jugaría la primavera por tenerte delante.






Los lunes te quiero como a nadie, los martes en cambio no puedo vivir sin tu voz.Si me preguntas un miércoles te diré que jamás pienso en ti.El jueves por la mañana me levanto y ya te tengo ganas ,en cambio los viernes intento no dedicarte ni un solo pensamiento .El sábado le digo adiós a todas las barreras que he ido poniendo durante la semana .El sábado te como a besos sin remedio, te desnudo sin necesidad de palabras.El sábado te quiero comer sin ropa ni prejuicios,ese día de  dejo que tu olor me llegue hasta las costillas, dejo que tu sabor impregne cada recoveco de mi piel. El sábado somos uno sin ninguna duda.Suelo tener mas alcohol que sangre en mi cuerpo y consigo que se me olvide lo putas que me lo haces pasar con tus dudas , tus comeduras de tarro y tu fobia al compromiso.Los sábados me enamoro una vez mas de tu sonrisa de canalla y de tu formar de erizarme hasta las ansias de ti.Cuando llega el domingo te odio, te odio a ti y a la huella que deja tu cuerpo en mis sabanas, odio la resaca que me queda después de emborracharme la noche anterior con tu boca y  tu canción favorita , odio tus manos acariciándome todo el cuerpo,  el resquemor que dejan tus palabras en mis oídos y que no seas capaz de traerme ni un puto día el desayuno a la cama.El domingo odio hasta tus ojos color caramelo y la película de desayuno con diamantes, pero odio más aún  que nunca me beses hasta que me despierte.Porque de siete días de la semana yo te quiero ocho
I DON´T WANNA A MISS ANYTHING 






Me apetece borrarte de mi mente. No me digas porqué ni tampoco preguntes, solo sé que por una vez desde hace mucho tiempo me apetece no pensarte, no recordarte a cada momento. Y todavía se me hace raro el darme cuenta de que ya no te necesito como antes, que si ahora te veo por la calle no siento las mismas cosas. Que no noto un cosquilleo enorme por todo mi cuerpo, desde la punta de los pies hasta la última pestaña. Que no me entran ganas de abrazarte y pasarme las veinticuatro horas del día o el resto de mi vida a tu lado. Aunque tampoco me voy a mentir a mi misma, si que me gustaría tenerte conmigo y sentir que te tengo, que eres de verdad. Pero no sé, es como si algo dentro de mí estubiera cambiando y la verdad es que no me asusta. No me asusta porque sé que pase lo que pase va a ser algo a mejor, va a ser algo positivo. ¿Por qué lo sé? Es sencillo, lo sé porque dudo mucho que lo vaya a pasar peor de lo que ya lo estoy pasando, de lo que lo he pasado. Ahora es cuando me doy cuenta de lo estúpida que he llegado a ser a veces solo por tu sonrisa, por tu perfecta y estúpida sonrisa. Aunque todavía sigo soñando con ella, sigo esperando el momento en el que vengas, me mires y me sonrías. Pero ahora hago otras cosas a parte de esperarte, he aprendido a reír y a sonreír por motivos que no tengan nada que ver contigo y eso me alegra. Creo que estoy empezando a recordar como se olvida, aunque tampoco me hagas mucho caso.. Yo soy de según que días. Hoy te puedo mandar a la mierda, puedo ser lo suficientemene fuerte como para borrarte de mis recuerdos y al día siguiente puedo estar llorando por ti. De todos modos te darás cuenta. Solo quiero ser feliz y que mi felicidad no dependa de ti ¿lo entiendes? Hace demasiado tiempo que no pienso en mí misma, que no me doy ningún capricho, que no me cuido ¡y que coño! Hoy me apetece ser egoísta.

martes, 3 de enero de 2012



Debería haber sido más dura hasta llegar a tu límite de aguante y después violar un poco más tus principios, ese juramento de cabrón que las ha tenido todas y jamás habría aprendido palabras de amor salvo caso de necesidad... Imagina que no me hubiera dejado el anillo bajo tu almohada la primera tarde que te provoqué un orgasmo de piedra azul y plata. Ojalá fuese una historia distinta, yo la cobarde y tú el frágil. Ojalá te hubiera obsesionado por las noches, con alarmas cada hora, todo oídos entre sueños por si volvías a conseguir provocarme arrugas en los ojos y frunces en las comisuras.


Si no te conociera, no habría temblado en aquel paso de cebra, no estaría enamorada de tus gestos, de tu manera de coger los cigarros como si llenarte los pulmones de veneno fuese arte, de tus coreografías y tarareos improvisados que hacen retumbar en ese maldito puerto de Santamaría mi catálogo completo de carcajadas. De tus mohínes, grescas, derrumbes y asaltos. De esa forma de arrullarme, de moldearme con dedos de alfarero experto, de rasgarme la voz, de clavarte en mis costillas, de arrodillarte a mis pies y hacerme suplicar treguas de cinco minutos para volver a la carga, en la cama, contigo, preparando otra guerra... Lo único que se me ocurre decirte y todo me suena a cliché.
Podría esperar contigo a que pasara el invierno, si me prometes que mañanaamanecerá tu sonrisa en mi mesilla. Y si afinas mi guitarra, te cantaría tu canción favorita. Si me prometes que rellenarás el hueco de todo lo que he perdido en este año. Si curas mis daños con tus hoyuelos, te prometo que seré tu secreto. Podría quererte, como jamás te quiso quien más te haya marcado. Amigos, amantes o nada... Solo se puede ser uno. 

martes, 27 de diciembre de 2011

El sexo sin amor es una experiencia

vacía. Pero como experiencia vacía 

es una de las mejores.



Quería ser lo mejor que habías tenido en tu años de locuras y experiencias desastrosas, quería ser la mujer que te hiciera sentar la cabeza.Que imbecil, siempre me consideraste una niñata con aires de superioridad, para que mentir.Pero al igual que acertaste en todo lo demás, te equivocaste en una cosa. Creíste que jamás me enamoraría de alguien como tú, que no sería tan estúpida. Que poco me conocías, estúpida es mi segundo nombre, y me enamoré, por supuesto que me enamoré¿Cómo no hacerlo?.Eras todo lo que una chica de 16 años podía desear, con esa altura imponente y la sonrisa asomando siempre en la comisura de tus labios. Besabas de una forma que me hacía perder hasta la vergüenza y cuando me susurrabas todas esas guarradas al oído, parecía que temblar era lo único que sabía hacer.Supongo que no tuviste en cuenta el factor encanto, porque cariño puedes llegar a ser jodidamente encantador, aunque parezca mentira.A partir del segundo mes me tenías completamente a tus pies, sin remedio, besando el suelo que pisabas.Pensé que tú sentías al menos un eco de aquel amor que me abrasaba, pero claramente no era el caso, y terminé con el corazón echo añicos mientras que tu te volvías encantado en otras sabanas,una vez más.

lunes, 26 de diciembre de 2011


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Hacerme tiritar era una costumbre que tenías cogida en exclusiva, la pagabas a plazos ,con pequeños mordiscos en mi cuello.Nadar en mis ojos estaba reservado únicamente para ti, para ti y tus brazos apoyándome contra la pared.Las lunas llenas las compartía contigo ,eras el único autorizado a ver mis  sonrisas a las 2 de la mañana, y el capricho de mis labios se saciaba con los tuyos.Pero ahora te has marchado y me doy cuenta de que ni tú eras tan golfo ni yo tan señorita, que nunca fui una princesa por muchas coronas que me pusiera, y tú no siempre eras el malo de la película,que durante un tiempo me tuviste a tres metros sobre el cielo,que yo nunca fui capaz de confiar en ti como debería haberlo echo. En mi imaginación quería un perfecto galán sin darme cuenta de que yo jamás podría ser una dama. Así que cuando me di de bruces con la realidad descubrí que ni siquiera te había querido, que aquello que yo sospechaba que era un amor de película no eran más que patrañas con sabor a algodón de azúcar. Así que lo siento, lo siento muchísimo, por haberte dicho te quiero cuando no lo sentía, por haber fingido cada orgasmo, por no haberte contado la mitad de mis verdades.Espero que algún día puedas perdonarme, porque aun que no lo creas has sido lo más cercano que he tenido  a un príncipe azul.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Esta noche quiero dormir contigo, solo dormir, nada de polvos desenfrenados ni de sexo hipotecado.Nada de ganas incontrolables de hacerte el amor , solo quiero sentirte a mi lado durante una noche entera. Esta noche quiero decirte que te quiero con caricias en tu estómago, quiero besarte despacio, por si acaso estás dormida.Esta noche me voy a enamorar de ti un poco más, para que cuando esto se acabe, tenga algo bueno a lo que aferrarme.Quiero un millón de recuerdos de primavera escritos en mi piel, en los que tú y tus gafas de sol aparezcáis implícitas en cada palabra,quiero que recuerdes que fui yo el que te tocó el corazón en esta especie de juego al que solíamos jugar.Ante todo quiero que seas consciente de que nadie cree que esto pueda durar para siempre, ni siquiera nosotros.Aún así quiero pasar cada noche que me quede recostado en tu pecho.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Que el color verde de tus ojos es mío.





No supimos cuidar eso que teníamos y al final todo terminó haciendo  daño, demasiado daño .Nuestro amor era a quema ropa, nada de andarse con medias tintas ni con pies de plomo, devoraba todo lo que tocaba, hasta nuestras bocas.Un día nos hacía tiritar las ganas y al siguiente nos trataba como perros, en eso consistía, querernos hasta morir de hambre:Era esa clase de amor que te consume , que te arañas y maltrata hasta dejarte con ganas de volver a por más.Pero a diferencia de tus promesas con sabor a verdad no duró para siempre y llego un momento en el que ese fuego que nos había echo querernos hasta matarnos se apagó, así de repente , justo como había empezado.Ahora solo nos queda recordar las tardes de domingo tirados en tu cama con nuestras respiraciones entrecortándose por la excitación, la peca de mi nariz, tus manos en mi espalda desnuda, las miles de veces que quisimos echar un polvo salvaje en  cualquier esquina.Y Por más que eche fuego a la lluvia es imposible hacerlo prender.

martes, 20 de diciembre de 2011

ENTRE TANTO LOS DOS DESAYUNAMOS MIRADAS CADA MAÑANA.


Noche de fiesta. De falsificar DNIS.Noche de cocalcola con negrita. Noche de risas. De buena compañía y un poco de música para calentar motores. Noche de Exótica con Ellas. Entrar al local y verte a lo lejos. Tan o más guapo que de costumbre. Se cruzaron nuestras miradas y te acercaste a mí. Me dijiste lo guapa que iba entre un abrazo y un beso que me supo a gloria. Para después, terminar tomando caminos diferentes, tú con los tuyos y yo, yo con las mías. Pero como todos los sábados, sabías donde encontrarme. Y fuiste a buscarme. Y entre toda la gente y unas cuantas rosas, me viste. Bailamos y bebimos hasta que no pudimos más. Y terminamos con nuestras respiraciones a 100 por hora bajo mis sábanas. Fue una noche de mil y un besos, de caricias por todo el cuerpo, fue una noche de pasión en la que la locura se llevó toda nuestra cordura. Nos bebimos a sorbos pequeños para que no se nos acabara el agua y no nos muriésemos de sed. Fue una noche en la que nuestras ganas estaban deseando volver a encontrarse, y ahora sé que no quieren volverse a perder. Al igual que yo no quiero que se pierda tu olor en mi almohada.
Anoche fue una noche de las que ya había dado por perdidas contigo, me equivoqué.
Y ahora estoy aquí, la madrugada de un lunes recordando lo que me hiciste volar la mañana de un domingo. Y ahora solo puedo contar las horas, los minutos y los segundos que faltan para que se repita una noche como esa, porque para mí no fue una noche cualquiera, fue NUESTRA noche.
Y aunque no me lo digas e intentes hacerte el durito conmigo, sé que para ti, también lo fue.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Vivo a días alternos: lunes besándote en ascensores sí; martes volviendo al barrio perdida, cubierta de apuntes en autobuses abarrotados de miradas grises no; miércoles haciendo mucho más que volar sí. Claro que sí, mientras esperomordiéndome las ganas la hora de salida para tener por fin en las retinas al único hombre del mundo capaz de convertirse en mi mejor postal de Navidad con un pie apoyado en cualquier pared de ladrillo. El de "dónde está la cosa más preciosa del mundo", el del contrato indefinido sin necesidad de firma. El chico guapo quetambién regala libros. 

No sé si la física podría explicarme cómo fue capaz de iluminar mi rellano la noche que se fundieron todas las bombillas. La maravilla es que volvió a repetirlo cada vez que nos quedamos a oscuras.






Quédate un ratito más... Hoy he soñado que me traías el desayuno a la cama. Me besabas entre la luz de la farola y la ropa interior. Me decías que éramos secreto. Que en la calle era Diciembre, pero en mis muslos había historias escritas de un desliz de verano.

Me daba igual que me rompieras las medias, que me mordieras el cuello y me comieras con esos ojos que tienes. Yo te decía que odiaba que buscaras mi lengua y te conformaras con mis ojos. Te decía lo mucho que hacía falta hacer el amor para equilibrar el frío que guardaba bajo el ombligo. Tú me hablabas de vidas cruzadas y de polvos a la mitad. Yo te susurraba que era de las difíciles, pero que para ti era la chica más fácil de la canción.

Me decías que no había orgullo que por amor no viniera. Yo, que el que quiere que lo extrañen, se arriesga a que lo olviden. El vodka dejó de hacer su efecto y dejé de pensar en polvos de una noche sin sentido. Seguías allí en la barra. Me comías con la mirada y el hielo de tu puta copa no era lo único que se derretía. Tenía ganas en el colchón y kilómetros en una maleta cada domingo. No te tenía a ti, pero esa noche estabas a dos pasos.

Que soy de las que beben para verte, no para olvidarte. Que te olvidaría en el tren de vuelta, pero en el de ida ya estaba deseando verte. Pero no me rompas los esquemas si no me vas a romper las medias.

sábado, 17 de diciembre de 2011



A veces te enamoras y después de eso no hay vuelta atrás.




Las penas se me van aplacando a oleadas, como los cigarros apretándose en los ceniceros repletos de agua en todas las terrazas en las que compartimos besos con gusto a vino, vicios por partida triple. Empiezo a habituarme a ser la niña de tus ojos, la que se refleja en tus gafas de sol y en lunas azules, a ser tu mano izquierda en callejones, a llenarte los márgenes de anotaciones. Ocupamos poco espacio, me pides que te quiera como si hiciera falta. Me alegras la noche y me dan ganas de exigirte que me alegres la vida. Tenemos una joya de valor incalculable, lo nuestro. El romanticismo deja de ser una cruz para ser mi cara más bonita.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Estás si son unas buenas navidades.




Tengo mis manías de domingo por la mañana, de leche caliente con olor a navidad, de cariño hipotecado y de sexo barato.Pero a pesar de toda la rutina inconfesable que me rodea, me muero de miedo. Miedo a no crecer, a que jamás me quepa la talla 32, a llegar a una fiesta con un vestido horrible, a que él jamás se fije en mi, miedo a comerte con la mirada, a suspender matemáticas de nuevo, miedo a querer con todo el alma. Pero sobre todo tengo miedo a no enamorarme, a no hacerlo jamás, a que mi vida se resuma en un par de escenas románticas sacadas de cualquier fragmento de las novelas de "jordin Sparks", que jamás me hayan dado un beso de verdad, de esos que hacen que hasta la sangre hierva. Tengo miedo de que el único sexo que tenga sea uno descafeinado y vacío, sin ninguna clase de sentimiento, de no tener jamás un orgasmo.Tengo miedo de no sudar bajo otra piel, de que nadie se arrodille delante mía jamás, de que no me digas " ey muñeca, hoy estás preciosa", ser la opción que nadie elija, la chica mona a la que no se le presta especial interés.Tengo miedo de no ser suficiente para nadie y de terminar con el corazón completamente roto.Tengo miedo de quedarme sola, de no ponerle tan cachondo como debería, de que nadie me regale nunca rosas el 14 de febrero, de que después de un polvo no me digan un "te quiero". Tengo miedo de que no me lleven a París y me besen en la Torre Eiffel, de que el único placer que experimente sea el de  comerme una tableta de chocolate.Tengo miedo de perderte, de perderos, tengo miedo de seguir queriéndote demasiado y para siempre, de que me hayas dejado dañada irremediablemente.Tengo miedo de ser la pieza no encaja en ningún sitio, de no hacerme una foto romántica con nadie en un foto matón, de no saber nunca lo que se siente cuando alguien te agarra de la cintura. Tengo miedo de ser la última virgen, de  que dejes de confiar en mi. Tengo miedo miedo de que me digas ven y no saber decirte no.Tengo miedo de no tener nunca una historia que contar, de que nadie me encuentre interesante.Tengo miedo de las cicatrices de tu amor, de que podíamos haber tenido todo, tengo miedo de no volver a ver un futuro con nadie más.
Deja rápido tu guarrería, que diga; tu mensaje.





Hoy me apetecen tus curvas, tu culo y lo que no es tu culo, y conducir caricias por los kilómetros de tu piel. Tirarme de cabeza en el azul de tus ojos, nadar en él. Ahogarme,ahogarme hasta adentrarme en tu interior para saber lo que piensas. Hoy me apetece llamarte ‘cariño’ y pasar mis dedos por tu espalda como si fuera braille. Comerme todas tus sonrisas, vestirme desnuda.Hoy me apetece dormir contigo, y que me despiertes mañana. Soñarte en mis pesadillas. Que me rescates desde el otro lado de la cama. Hoy me apetece y besarte y que me comas a besos. Bucearte entre las sábanas, decirte que te he echado de menos. Hoy me gustaría matarte a abrazos, de esos en lo que la ropa más que nada, estorba.

martes, 13 de diciembre de 2011



Me muero de envida,te quiero aquí ya.
Después de cantarte al oído con mucho cuidado "Canción de amor y muerte" te susurraría que, por favor, me contagiaras. Luego ya, si quieres contagialos a todos los demás, y que nos miren mal, que a mí, mientras me sigas besando , me da igual. Porque ya no hay dolor y no me pongo nerviosa, porque hace tiempo que no busco otra boca¿Qué raro no? , nunca he dejado de ser guapa y peligrosa para ti.
Sabes que como me digas que seguirás aquí a mi lado y que me quieres a pesar de la muerte, de la vida o la suerte seré yo la que siempre te querrá, ya verás. Que sí, que somos todo esto y voy contigo hasta el final y me da igual que todavía no lo entiendas. Y es que seré la princesa que te muerda y te bese pero para eso primero te tengo que encontrar, que yo también quiero un amor así, a pesar de lo raro que pueda llegar a ser. 

viernes, 9 de diciembre de 2011


Me había dejado. Sí, de una noche a otra, indudablemente las cosas habían cambiado. De repente, él ya no era el mismo conmigo y yo… Simplemente no lo entendía. No lograba comprender qué había hecho mal, en qué había fallado. Y empecé a culparlo a él.Él nunca se enteró. Mi orgullo valía más y nunca le dejé saber todo lo que sufría, la cantidad de veces que lloraba , la cantidad de veces que pronunciaba su nombre y deseaba volver a tenerlo a mi lado. La cantidad de veces que intentaba recordar el sonido de su voz. Eso fue lo que me dolió. No poder recordar su voz, no poder recordar cómo eran sus caricias, cómo eran sus besos, sus miradas.
Reprimí todos mis sentimientos y me prometí a mi misma, no volver a pensar en él.
.No volví a saber nada más de su vida. El tiempo hizo lo suyo, como siempre he dicho. Y cuando dejas de buscar esa respuesta, la encuentras. “¿Qué había hecho mal?”Retumbó en mi cabeza la pregunta que la había rondado tantos meses, quitándome el sueño, ahogándome.Era tan simple, que no lo podía ver. Hasta ahora.
Así como yo lo había dejado de querer, él había hecho lo mismo, sólo que un tiempo antes, antes de que todo eso tuviera un final para mí.Ni mi culpa, ni la suya.Simplemente, me había dejado de querer. 
Tú no piensas que todo se limita. Entérate que los horizontes existen, y que los márgenes lo encierran todo. Si creías que la confianza no se terminaba, bienvenido al mundo de las ofertas, en el que 99% de relaciones terminan en fracaso. Créeme, me gustaría que confiaras en mí, pero a pesar de kilómetros de distancia me apetece lanzarte un beso hasta el punto que te duela.