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viernes, 10 de mayo de 2013

Ya ni siquiera son las grietas lo que nos une.





Aquel verano se nos escapó entre los "quizás" y los "más tardes"
nunca quisimos dejar las cartas sobre la mesa
pero aún recuerdo los filtros de tus cigarrillos esparcidos por la habitación
las marcas de pintalabios sobre tu cuello
nunca tuviste cicatrices más bonitas.

Agosto me traicionaba, o eras tú el que mentía
el sol que te dejaba expuesto a mi mientras tocabas la guitarra
mientras me cantabas y fingías cantar para mi
veo tu lata de cerveza puesta encima del nuestro muro
tus botas militares descansando en mi regazo
el tatuaje sobre el cemento que me prometía nunca poder escapar.

Yo era tú "estaba más loca que yo"
la promesa de un para siempre encerrado en minutos desesperados
eras mi hueso de la cadera favorito o los miles que tenías
los malvoro quedaban mejor en tu boca, como si el veneno no te matará
como si te hiciera más bonito 
yo nunca supe como comerte sin rebañarte
o supe pero nunca quise dejar recodos de ti en los que yo no estuviera presente.

Ahora nos veo, tan lejos de lo que algún día fuimos
intentando retomar todo lo que el tiempo y la arrogancia han conseguido romper
ya no somos más nosotros, y jamás lo seremos de nuevo
no queda nada por lo que luchar más que el recuerdo al que te aferras
me hiciste mejor persona y yo conseguí que los fuegos artificiales estallaran
aunque fuera solo por un instante.



No puedo ayudarte, yo hace tiempo que me di por vencida
tú nunca cambiarás,
 yo he cambiado demasiado desde la última vez que me tuviste entre tus brazos
no queda nada que salvar cariño
hace tiempo que nuestro amor se inmolo sin avisarnos.


sábado, 13 de octubre de 2012

Él era la perdición personificada, con su chupa de motero rebelde y su malboro en los labios entre cerrados dejando escapar el humo como si tragar veneno fuera arte.Era un señor de los pies a la cabeza, en el peor de los sentidos y en el mejor las noches de sábado en cualquier esquina de Madrid cuando las luces de las farolas parecían que solo le iluminaban a él. Era indeciso y firme al mismo tiempo, nunca sabías entre que sabanas acabaría la partida cuando pedía la primera copa, pero una vez sentía el impulso irrefrenable de tirarse al cuello de cualquier niña mona con un vestido demasiado corto y un pelo demasiado largo ya no abandonaba el juego.La gente decía que era frío como un tempano, pero que en la cama hacía que ardiera París hasta los cimientos y no dejaba ni las cenizas. Nadie conocía su nombre y él tampoco preguntaba el suyo a nadie, opinaba que los nombres eran etiquetas absurdas, que lo importante era lo que estaba debajo de la piel y eso solo podía saberlo haciéndote arder entre sus brazos.Conocía el mundo, porque la luna no era de todos cuando él salía, se hacía la dura pero terminaba bailando un tango solo para él, como todas. Yo le conocí infranqueable, sin ninguna cicatriz y con el corazón protegido bajo mil candados sin llave de fábrica.Le conocí en un bar con tres copas de más y demasiados principios. Acabé enredándome en sus piernas, marcando el ritmo con los gemidos que dejábamos escapar entre beso y inspiración de deseo congelada.Pero esa noche algo se activó, no recuerdo cuando fue si entre el segundo orgasmo o el cigarro de después,  y de repente me miró como nunca me han mirado, rebuscando debajo de mi piel, escarbando hasta llegar a mi.Me dejó helada, muerta de miedo y tiritando entre sus brazos, en su cama mientras me besaba la frente y los papados y las mejillas y la nariz.Ahora lo sé, me he dado cuenta que no hay sístoles ni diástoles en la que no intervengas tú.

martes, 15 de mayo de 2012

Me escuecen las heridas. El dolor es tan intenso que ni cerrando los ojos y pensando en ti desaparece. Tengo el corazón sangrando, abierto de par en par, expuesto a tu sonrisa de suficiencia y a tus mentiras con sabor amargo. Joder, he vuelto a caer, en lo mismo o en lo distinto. He vuelto a besarte, a joder contigo, sin ti, con cualquier desconocido que llevaba tu cara o tu olor o tus gestos o tus manías. He vuelto a encontrarte en cualquier esquina, pero sin ser tu del todo una vez más. Me he vuelto a dar de bruces con la fría realidad a la mañana siguiente cuando ese doble tuyo que dormía entre mis sábanas se despertaba y en vez de echarme de  la cama a patadas como tú solías hacer me traía el desayuno.Que imbécil, el muy capullo se cría que podía hacerlo mejor que tu. Ni siquiera conseguía que se encendieran las luces de la habitación , no hablemos de fuegos artificiales.  Tú por el contrario eras un maestro en ese tema, contigo se encendía hasta la jodida supernova. Que bien follabas, que bien follas, en otras camas, con otros cuerpos. Yo busco a tu doble por los rellanos de los hoteles. Busco hasta que encuentro alguien que me de calor para pasar la noche, sin tiritar por tu ausencia. Las mañanas son lo peor, si el alcohol en el cuerpo no soy capaz de reconocer tu sonrisa ladeada ni tus ojos verdes en el rostro del desconocido que tengo alado. Eso me repugna y me veo obligada a apartarme para evitar arrancarle esa sonrisa de niño bueno a hostias. ¿Dónde coño está mi motero con chupa de cuero y tatuajes en los brazos?. Dejándose querer por alguna niñata con aires de grandeza.




Porque mi vida es muy perra, pero no me ha echo la mitad de daño que tú. A ti te quise mucho más